Help is comming...

Written by Edgar Rodriguez on Friday, June 13, 2008 at 11:19 AM

El tiempo me consume como a una de esas veladoras de iglesia que se van agotando poco a poco sin que nadie perciba siquiera como su luz se apaga, supongo que por eso en algunas iglesias ahora ponen de esas veladoras artificiales que se prenden cuando la gente mete una moneda a la maquina, a nadie le gusta ver una luz desperdiciada; pero la luz artificial es apenas un remedo de la natural y bien vale la pena el riesgo y sacrificio de brillar por luz propia, antes que optar por comprarse un foco por temor a que la parafina termine de consumirnos.
Pues bien mi pequeña vela corre riesgo de apagarse por el vendaval de costumbres, gastos y rutinas que me avecina, pero estos tiempos de lluvia me han servido para descubrir que hay más de una mano dispuesta a ayudarme con un paraguas para evitar que se apague mi luz con estos aguaceros, así como personas capaces de encenderme (en todos los sentidos y significados que quieran darle a dicha palabra) y contagiarme de su luz.
El tiempo apremia, es nuestro peor enemigo, la verdadera batalla es contra él. Pero los espacios se buscan y se consolidan poco a poco; basta sacar de vez en cuando la cabeza del hoyo, para comprobar que afuera el mundo sigue existiendo y que hay muchas cosas por hacer, mientras, tomaremos fuerza, respiremos profundamente y tengamos paciencia:

help is comming my angel, help is comming…

Nefelibata

Persona soñadora, que vive en las nubes. El poeta nicaragüense Rubén Darío usó esta palabra en su poema ‘Epístola’, que escribió en homenaje a la esposa de Leopoldo Lugones: [...] Que ando, nefelibata, por las nubes... Entiendo. Que no soy hombre práctico en la vida... ¡Estupendo! [...] Se trata de un cultismo (voz de creación culta, no nacida en el habla popular) que se formó con las palabras griegas nephéle (nube) y bates (el que anda). Nefelibata nunca había aparecido en ningún diccionario cuando fue incluida por primera vez en el de la Real Academia, en 1984.